Inversión en futuros financieros

Un mundo cada vez más globalizado ha hecho que la inversión en bolsa se haya democratizado. Para un inversor con amplios conocimientos financieros la utilización o conocimiento acerca de derivados como los futuros u opciones no debe ser nada nuevo, pero la realidad es que el inversor promedio aún desconoce en gran medida el funcionamiento de los mismos y como a través de un uso responsable de ellos pueden mejorar los resultados de sus inversiones.

Hoy en día, vemos cada vez más como brokers y empresas publicitan este tipo de activos financieros, con mensajes haciendo referencia a la gran cantidad de dinero que puedes ganar rápidamente con ellos. Por supuesto, lo que estas empresas no indican es la gran cantidad que también se puede perder si se operan este tipo de activos sin conocimiento. A pesar de ello, si aplicamos una adecuada gestión y estrategia en nuestra operativa podemos obtener excelentes resultados.

Dicho esto, a continuación, vamos a ver algunas de las ventajas más importantes que nos ofrecen los futuros a la hora de invertir en ellos.

Facilidad para aprovecharse tanto de subidas como bajadas del mercado:

Los mercados de futuros fueron creados inicialmente como herramienta para para cubrirse de las variaciones de los precios de diferentes bienes, por ejemplo, un productor de algodón podía vender en corto futuros del algodón si creía que el precio de este iba a bajar perjudicando así sus resultados.

De esta manera, si un inversor cree que el mercado va a caer puede vender en corto fácilmente un futuro sobre ese mercado y obtener beneficio o cubrir su posición como en el ejemplo anterior.

Apalancamiento elevado:

A la hora de abrir una operación en futuros un inversor tiene que depositar una garantía, que suele representar un % bajo del valor total del contrato, para abrir una operación.

Por ejemplo, supongamos que queremos comprar un futuro del E-mini S&P 500 y cotiza alrededor de los 4000 puntos, lo que representa $200000 (4000x$50), la garantía que deberemos depositar para comprar ese futuro será de alrededor de $12000, lo que representa menos de un 10% del valor del contrato. Por tanto, si el contrato pasa a cotizar de 4000 a 4010, lo que supone un incremento del 0.25%, la ganancia que nosotros obtendremos será de $500 (10x$50) o un 4.16% sobre la garantía inicial depositada. Lo que esto nos permite es tomar operaciones que no podríamos tomar en un activo que no ofrece este tipo de apalancamiento y con un coste por operación relativamente bajo.

Diversificación y liquidez:

Existen multitud de contratos de futuros que se negocian diariamente, haciéndose miles de transacciones convirtiéndolos en productos muy líquidos. Desde futuros sobre índices, energías, divisas, hasta futuros como el ganado vivo, entre otros. Es por esta gran variedad de productos diferentes que se pueden incorporar en nuestras carteras mediante diferentes operativas por la cual podemos obtener mayor diversificación y descorrelación con otros mercados.